Journey, un viaje inolvidable

La contingencia actual que vivimos debido al Covid-19 ha hecho que muchos de nosotros nos quedemos en casa, y, aunque es por nuestro propio bien, sabemos que el tiempo encerrados puede convertirse en una rutina tediosa. Sin embargo, también es una oportunidad para realizar nuevas actividades y salirnos de nuestra zona de confort.

En mi caso, soy una persona que ha jugado muy pocos videojuegos en su vida y ni hablar de terminarlos. No obstante, en esta contingencia Sony me dio una de las mejores experiencias en cuanto a juegos, pues con su iniciativa de “Juega en Casa”, la distribuidora Sony Computer Entertainment ofreció de manera gratuita los títulos de Uncharted: The Nathan Drake Collection y Journey.

Este último es del que les hablaré hoy. Lanzado al mercado en 2012 y desarrollado por la compañía independiente Thatgamecompany, JOURNEY llega como un mundo fantástico en el que se nos presenta a un viajero bastante peculiar, cubierto con una túnica roja con capucha, que poseen grabados, y una bufanda que crece según el progreso que tengas y te permite volar mientras tenga “magia”, pero ¡Cuidado! pues también puede acortarse si te encuentras en peligro o quedarse sin “carga”.

La trama se basa en que debes controlar al viajero a través de un desierto y las ruinas de una antigua civilización para alcanzar la cúspide de una montaña. Esto con la ayuda de “visiones” que tiene tu personaje sobre figuras blancas, las cuales te explican mediante imágenes el trayecto que debes emprender.

Pese a que su mecánica es bastante simple, posee elementos que lo convierten en un videojuego que todos deben jugar al menos una vez en la vida. La primera de ellas es el diseño de los niveles, ya que no tenemos un desierto homogéneo, por el contrario, conforme avanzas la luz hacen del paisaje una obra de arte que se transforma gradualmente ante tu visión, así que no te sorprendas cuando de repente la arena toma un tono rosado o un dorado tan intenso que llenan de magia y fantasía el ambiente.

Claro, no todo transcurre en las dunas, pues llega un punto en el que te sumerges en el mar u otro donde cambias el calor por el gélido invierno. Por si esto fuera poco, gracias a su clasificación bajo el género de Aventura, tienes que explorar todos los rincones del escenario para encontrar unas marcas mágicas que harán crecer tu bufanda (entre más larga sea más magia podrás acumular). 

De esta forma, descubrirás los secretos que sus diseñadores escondieron estratégicamente a lo largo de todo el juego, pero ten paciencia porque no son tan sencillos de hallar u obtener. Así que aprecia los detalles que incluyeron, su arte es realmente precioso desde mi punto de vista, como el movimiento de la arena cuando pasas por ella.

Otro de sus elementos a favor es su modo de juego, debido a que en la modalidad Multijugador te encontrarás con otros viajeros en tu camino. Así es, esos compañeros son otros usuarios cuyos personajes serán idénticos al tuyo a excepción del símbolo que tengan en su túnica (aunque también existe la posibilidad de desbloquear una túnica blanca). 

En realidad, el propósito de Journey encaja a la perfección con la situación vivida, puesto que Jenova Chen, director en jefe del proyecto, quiso crear un videojuego en el que las personas se conectaran, empatizaran y cooperaran para avanzar, a pesar de las limitaciones que impone el lenguaje, la cultura, etc. 

Por esta razón, la única forma de “comunicarse” con otros usuarios es mediante sonidos, notas musicales que puede emitir tu avatar y crean una esfera de luz a su alrededor. Así, se tiene como objetivo que compartas tu viaje con algún desconocido y se ayuden mutuamente para terminar con una nueva amistad digital (al final del juego aparecen los nombres de los jugadores que encontraste en tu camino). 

Desde luego, si lo tuyo no es ir en compañía, siempre está la opción de seguir el viaje tu solo y esto no afectará que puedas culminar el juego, aunque si será un poco más difícil.

Y si hablamos de notas musicales, no podemos dejar de lado la musicalización. A cargo de Austin Wintory, se eligieron una serie de sonidos de violonchelo, arpa y viola, en combinación con ritmos electrónicos. Lo que le da a Journey, desde mi perspectiva, una banda sonora ideal que te acompaña en toda tu travesía, cambiando de ritmo de acuerdo a la escena presentada, pero de una forma tan sutil que difícilmente te das cuenta de este traslado.

En lo personal, la música empleada me ayudó a potencializar las emociones que vivía conforme avanzaba, así la emoción y diversión se ven acompañadas de sonidos rápidos animados que fluyen con la velocidad a la que te deslizas; mientras que la preocupación e intriga se mezclan con notas más graves y alargadas.

Bueno, hasta el momento no he hablado de ningún peligro inminente dentro del juego y la razón es simple: no existen como tal. Es cierto que llega un punto en el que aparecen los “guardianes”, criaturas grandes y metálicas que si llegan a detectarte no dudarán en lanzarse contra ti y hacerte perder parte de tu bufanda, aunque si puedes esconderte y logras evitar que te alumbren con la luz de su ojo no tendrás de qué preocuparte.

Fuera de estos personajes, no existe otra amenaza potencial dentro de Journey. Un aspecto que para jugadores con más experiencia y acostumbrados a la adrenalina, les podrá parecer un desacierto, pero que para novatos como yo es una cualidad perfecta. De esta forma, considero que este juego es ideal para todas las personas que son ajenas a este mundo, una primera experiencia bastante agradable en la que puedes avanzar solo sin ayuda, gracias a que su dinámica es bastante fácil de comprender y divertida. Un gancho perfecto para entrar al mundo de los videojuegos. 

Por otro lado, para los gamers también es un respiro de la ansiedad provocada por otros juegos en los que los oponentes son realmente difíciles de vencer o cuyo avance es complicado y lento. Lo considero como un punto al que puedes regresar para que te recuerde que los juegos de vídeo son para divertirse, para pasarla bien, para adentrarte a mundos maravillosos y fantásticos en los que el estrés se sustituye por el alivio y regocijo de acabar una aventura. 

Gracias a esta cualidad, Journey se convirtió en el primer videojuego que pude concluir dos veces sin recurrir a nadie y cuyo manejo me dio una gran satisfacción. Sobre todo, porque te permite usar el giroscopio del Dualshock 4, gracias al cual al momento de deslizarte por la arena no es necesario usar los mandos de dirección, sino únicamente mover el control para dirigir a tu avatar. Un aspecto que, combinado con la calidad de animación, convierten a esta experiencia en una de sus características más destacables.

Espera, ¿Lo jugaste dos veces el mismo día? Así es, en comparación con Horizon Zero Dawn, en donde me costó trabajo desplazarme adecuadamente y mucho tiempo avanzar o en Resident Evil 2 Remake, en el que me mataban con suma facilidad (sí, ya lo sé, soy una novata totalmente). Journey llegó como un salvavidas que me encantó y cautivó a tal grado que no solté el control hasta acabarlo; claro que, en contraste con los otros dos juegos mencionados, su duración aproximada es de entre tres y cinco horas. 

Una vez terminado, me sentí tan feliz por haberlo logrado que no dude en empezarlo de nuevo transcurrido un tiempo. Para mi sorpresa, fue muy diferente. Con esto no me refiero a que la segunda vez bajo mi emoción, por el contrario, aunque la dinámica era exactamente la misma, el hecho de encontrarme a otro jugador lo convirtió en una experiencia nueva. De esta forma, pude conocer a alguien que regresaba por mí y me esperaba si me atrasaba; a un usuario que prefirió seguir su camino y solo pasar a mi lado; y a un viajero que me enseñaba otros aspectos ocultos dentro de este mundo fantástico.

Si a pesar de haber llegado a este punto aún no te convenzo de jugarlo, aquí te dejo el tráiler para que te des una mejor idea de la aventura que te aguarda:

Por desgracia, la iniciativa de “Juega en Casa” estuvo disponible del 15 de abril al 5 de mayo, por lo que si quieres descargar Journey tendrá un costo de $15 USD. Espero te haya interesado esta nota y si tienes la posibilidad de jugarlo, le des una oportunidad y lo compartas con alguien que no está tan familiarizado con los videojuegos.

Un comentario en “Journey, un viaje inolvidable

  1. Buen post. Journey es un juego realmente hermoso, es un viaje de autodescubrimiento en medio de esas ruinas otrora fantásticas y llenas de vida. No por nada Journey fue ganador de varios premios. Es una de las experiencias visuales más ricas que recuerdo haber jugado y sorprende que todo haya salido de un estudio indie. Ojalá hubiera muchos más juegos así.

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