Liberate de las ataduras

Nueva York es considerada una ciudad global gracias a su nivel de educación, sus medios de comunicación, así como su influencia en el terreno de la política, la arquitectura, las artes y la moda. Uno de los lugares más poblados de todo el mundo en donde lo excéntrico es cosa de todos los días, ¿o no? Pues, contrario a lo que suele pensarse, esta urbe posee barrios cuyo estilo de vida es, en realidad, todo lo opuesto.

Es en uno de ellos donde se origina nuestra historia: la comunidad de Satmar de Williamsburg, localizada en Brooklyn, es una sociedad jasídica creada por sobrevivientes del Holocausto que se mudaron de Hungría a U.S.A, con el fin de preservar sus tradiciones. Como puedes imaginar, es un mundo cerrado en el que las costumbres y las leyes religiosas dictan la conducta de todos sus integrantes, en otras palabras, es ultraortodoxa.

Una comunidad de la que es demasiado difícil salir de su sistema, tanto física, como espiritual y psicológicamente, más no imposible. Esto es precisamente de lo que trata la miniserie que les recomendamos hoy: UNORTHODOX (Poco ortodoxa en Hispanoamérica), la nueva producción de Netflix, de origen alemán, que nos retrata la vida de Esther Shapiro (Shira Haas), una joven de 19 años que desesperada decide huir de su familia judía para encontrar una nueva vida en Berlín.

A lo largo de cuatro capítulos, de entre 52 y 55 minutos cada uno, la directora María Schrader nos muestra las dificultades por las que pasa Esty (apodo de la protagonista), ya sea en su hogar o en su nueva residencia en Alemania, así como el proceso que ella tiene para adaptarse a un nuevo mundo y dejar atrás todos los dogmas con los que fue criada. 

Una evolución en la que aprende a conocerse a sí misma, a respetar sus deseos, emitir sus opiniones y tener una voz propia, con la ayuda de sus nuevos amigos que la impulsan a experimentar situaciones que jamás creyó conocer, desde comer jamón, aprender a usar Internet o vestir pantalones, hasta asistir a una discoteca y decidir sobre su cuerpo.

En lo personal, me pareció una gran serie, con escenas que no solo te muestran un mundo tan poco conocido (debido a las limitaciones y restricciones con los forasteros que tienen este tipo de comunidades), sino que te invitan a reflexionar constantemente sobre la situación que muchas personas viven, en donde la religión y las costumbres son herramientas de opresión tan normalizadas que se piensa que es lo “común”, la forma “correcta” de vivir. Una realidad tan cercana a nosotros y nuestra sociedad, en la que si alguien opina lo contrario es rechazado por los demás integrantes. 

Personalmente, hubo varias cosas que tuve que buscar posteriormente de ver los episodios para comprender mejor a qué se referían y entender el contexto o la importancia de los elementos. Por ejemplo (no es spoiler), en el primer capítulo, antes del escape de Esty, se menciona que el eruv se rompió y no podían repararlo por ser Shabbat, razón por la que la protagonista no podía salir de su residencia con nada en las manos (una bolsa pequeña en la que guardó sus pocas pertenencias). 

Si te quedaste igual que yo, te explicó brevemente a qué se refieren. El eruv es un cable translúcido característico de algunas comunidades judías que sirve, por un lado, para transportar cosas de un lugar a otro durante Shabbat (el día de descanso obligatorio y reunión familiar) sin transgredir el Halajá (colectivo de reglas religiosas judías que dictan la manera de comportarse); por otro lado, delimita la zona que los miembros de la comunidad pueden recorrer.

En el momento no le tomé tanta importancia, cuando me enteré del significado entendí lo que Anna Winger y Alexa Karolinski, creadoras de la serie, quisieron reflejar con esto. Pues el día en el que la “barrera” se rompió, fue el mismo en el que Esty decide salir y alejarse para siempre de las ataduras de esta sociedad. Una alegoría sutil que necesita un contexto para poder identificarla, como este ejemplo hay muchos otros a lo largo de la serie. Situación que, contraría a molestarme, me fascinó porque fue una manera indirecta de saber más sobre la cultura judía. 

Eso sí, hay que remarcar que todo el equipo de producción se preocupó de por retratar fielmente los rituales, las tradiciones y las leyes de la comunidad Satmar de Williamsburg. Tanto que su investigación llevó dos años y se contrató a personas provenientes de esta sociedad para supervisar y corregir las posturas, los movimientos, las palabras e, incluso, la decoración y vestuarios, así como el hecho de que la mayor parte del elenco fuera judío.

De hecho, una de las características más sobresalientes de este proyecto es que se habla principalmente en yiddish, su lengua materna que estuvo al borde de la extinción. Una cualidad que la diferencia de otras producciones, no solo de Netflix sino a nivel internacional, pues está considerada como la primera serie que retrata la vida y respeta el idioma de una de las comunidades que sobrevivieron al holocausto. 

La plataforma streaming te da la oportunidad de verla en español, pero ten en cuenta que los diálogos hablados en yiddish se mantienen en cualquier doblaje y en su idioma original por respeto y como una manera de reforzar lo que sus creadoras querían demostrar; aunque todas estas escenas están subtituladas, así que no te preocupes.

Te comento que este proyecto se basa en la obra autobiográfica Unorthodox: The Scandalous Rejection of My Hasidic Roots, escrita por Deborah Feldman. ¡OJO! No se trata de una Biopic, ya que las mismas creadoras expresan que se tomaron los momentos más significativos de las vivencias de Feldman en los flashbacks, pero la historia en sí es totalmente inventada, lo que ayuda a que las generaciones “actuales” puedan sentirse identificadas con Esther.

Fuera de que, tal vez, no vivamos en un grupo ultraortodoxo como la protagonista, se hace alusión a problemas por los que se pasa en la adolescencia y primeras etapas de la adultez, como la baja autoestima, el estrés, la depresión, cumplir con las expectativas de la sociedad, dificultades en el ámbito sexual, entre otros. Por lo que considero que es fácil sentir empatía por Esty, además de que, a opinión personal, Shira Haas realizó una muy buena actuación, ya que transmite exitosamente los sentimientos de cada escena, desde la impotencia, tristeza e ira contenida, hasta la verdadera felicidad, el éxtasis y la sensación de libertad.

Además de esto, encontré diversos puntos que favorecen a una producción tan corta, solo mencionaré los que consideró más importantes con el objetivo de que te intereses más en esta serie y le des una oportunidad para verla en estos días de encierro. 

En primera instancia, el lugar en donde ocurre la mayor parte de la trama: Berlín. Si te preguntas porque Esty decide irse a este país en vez de otro, la razón simple dentro de la historia es porque ahí reside su madre, su único pariente que vive fuera del mundo judío. No obstante, el trasfondo en la elección del nuevo sitio se debe a tres razones:  

1. Como mencioné, la serie se basa en un libro autobiográfico y Alemania fue el lugar en el que se refugió Deborah Feldman, además de ser el país que le permitió hacerse de una formación académica, gracias a lo cual actualmente es reconocida. 

2. Es una alegoría para mostrar que Esther no solo viajó hasta el otro lado del mundo, sino que esta decisión le daría un giro de 180° a su vida e ideología. 

3. Simboliza el enfrentar los miedos y superar el pasado. Durante la Segunda Guerra Mundial la ideología Nazi gobernó en Alemania bajo el mando de Adolf Hitler, y fue durante el Tercer Reich que se realizó uno de los mayores genocidios en la historia: el Holocausto, episodio que, como mencioné al inicio, hizo que se creará la comunidad de donde proviene Esty.

Es decir, es una forma de regresar al lugar en donde se vivió uno de los mayores traumas para toda la sociedad judía, volver al punto de inicio para comenzar de nuevo, pero de una manera completamente diferente. Se hace hincapié de esto a lo largo de los capítulos, por ejemplo, la protagonista va a un lago que en el pasado sirvió como una barrera natural para detener prisioneros de los campos de concentración y en el que murieron varios de ellos; ahora, es un lugar turístico para visitar con los amigos y pasarla bien porque, como lo mencionan sus amistades, al final solo es eso: un lago más. 

Aunque claro, con esto no quiero decir que no se les muestre respeto, pues también se hace mención de los monumentos. Sin embargo, se quiere dar a entender que por muy difícil que hayan sido los eventos pasados no se les debe dar tantas vueltas y dotar de una importancia mayor a la que deben tener, puesto que esto traería consecuencias. 

Esta última idea es otro punto a resaltar en Unorthodox, ya que vemos como a todas las mujeres de la comunidad judía de Williamsburg se les inculca la idea de que deben tener muchos hijos, aunque no lo quieran, porque es su responsabilidad recuperar a su población de una pérdida de seis millones de vidas (exacto, las cobradas durante el genocidio). 

Cuando Esty llega a Berlín y conoce otros puntos de vista, se da cuenta que esa “obligación” no es tan válida como le hicieron creer toda su vida. Así que la serie nos revela la pluralidad de ideas que pueden existir sobre un mismo tema, cuestión que se refuerza al dotar de diferentes nacionalidades a cada uno de los nuevos amigos de la protagonista. 

Por último, uno de los temas que considero más relevantes en esta producción alemana: el machismo. Aunque no lo haya mencionado, imagino que ya sabías que era uno de los tópicos en este tipo de temáticas, no te equivocas. Vemos como la mujer es subyugada por el marido, en donde ella debe ser la esposa perfecta y complacer en todo a la “cabeza” de la familia. 

Sin embargo, sus creadoras tuvieron un enorme acierto en este punto porque no lo muestran con el típico esposo manipulador o agresor que violenta a su pareja física y psicológicamente, su tratamiento es mucho más realista y cercano a nuestro contexto. Unorthodox nos enseña que no es el género masculino quien reprime más a Esther, sino las propias mujeres de su comunidad, pues son ellas quienes la critican, la excluyen y presionan para que cumpla con sus “obligaciones” como mujer y como esposa.  

Para mí es una serie que vale la pena ver y reflexionar sobre lo mostrado en la pantalla, así que te la recomiendo ampliamente. Su duración es corta y por el momento no se tiene planes para una segunda temporada, que honestamente opino que estaría de más, pero vi que algunas personas la piden, así que solo queda esperar para un comunicado oficial que confirme o rechace la petición. 

Adéntrate a un mundo con una cultura poco conocida y se testigo de cómo una chica de 19 años toma valor para arriesgarse en el mundo exterior a cambio de obtener una voz propia. Si quieres darte una mayor idea de la serie antes de verla, aquí te dejamos el tráiler:

NOTA: La serie cuenta con un especial detrás de cámaras titulado “Making Unorthodox”, en donde sus creadoras nos hablan sobre sus desafíos más importantes para realizar la serie , además de contar con la participación de Deborah Feldman.

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