El cabello es belleza, es poder

Largo, corto, rizado, liso, quebrado, chino, ondulado, no importa cómo se vea, la realidad es que el cabello es uno de los aspectos físicos más importantes, especialmente para las mujeres, con el que nos solemos pelear todos los días para domarlo. Esta cuestión no es actual, por el contrario, a lo largo de la historia el pelo, y el estado del mismo, ha sido reflejo del gusto, la cultura y sobre todo de la clase social a la que pertenece una persona, no es raro entonces el uso de pelucas que data desde el antiguo Egipto.

Y aquí es precisamente donde las industrias ven una oportunidad de negocio al fabricar y vender productos destinados a volverlo más sedoso, brilloso, para mantenerlo saludable o para hacerlo crecer. En esta ocasión te cuento sobre una serie enfocada a este tipo de empresa, pero no de cualquier persona, para nada, sino que hablamos de Madam C.J. Walker ¡la primera mujer de color en hacerse millonaria por méritos propios en el mundo!

Ahora Netflix destina una miniserie, conformada por cuatro capítulos de 50 minutos cada uno, para contarnos la singular historia de esta empresaria y los momentos más importantes de su vida que la llevaron al éxito bajo el título de SELF MADE: Inspired by the Life of Madam C. J. Walker (Madam C.J. Walker: Una mujer hecha a sí misma en Hispanoamérica).

Bajo la dirección de Kasi Lemmons y protagonizada por Octavia Spencer, actriz que seguramente recuerdas por su participación en The Help (Historias cruzadas) como Minny Jackson y que ha ganado popularidad con múltiples proyectos. La historia sigue a una lavandera analfabeta que lucha por sobrevivir en una sociedad racista que aún no acepta por completo la abolición de la esclavitud, cuya autoestima se ve severamente afectada al momento en que su cabello empieza a caerse producto de la mala alimentación, el estrés y la falta de higiene que llevaba.

Un día, Annie Malone (Carmen Ejogo), una mulata que fabrica estimulador para cabello, toca a la puerta de Walker y al ver su estado decide ayudarla. Tiempo después, el cabello de la lavandera vuelve a crecer y se propone apoyar a Malone como gesto de agradecimiento, sin embargo, esta última desprecia su ayuda por su aspecto físico, pues al no considerarla “bonita” no quiere que asocien a su producto con ella.

Este es el punto clave, el momento en el que C.J. decide abrirse paso en el mundo de los negocios para que nadie más pueda menospreciarla. Se convierte en autodidacta y aprende a leer y a escribir, además de experimentar con varias fórmulas para un nuevo estimulante capilar. Pero el camino no es nada fácil y Walker se debe enfrentar a múltiples obstáculos que ponen en juego no solo su economía, sino también su relación con su esposo e hija, su autoestima, su salud y su bienestar psicológico. 

En lo personal, esta miniserie me encantó por la diversidad de temas que aborda, además de hacerlo de una manera bastante digerible que te hace ver los capítulos uno tras otro, ideal para verla en un fin de semana o en estos días de cuarentena. A pesar de ser un drama, también cuenta con momentos cómicos y emotivos que dan un equilibrio a las escenas. 

Es importante decir que la Proclamación de Emancipación sucedió en 1863, mientras que nuestra protagonista nació en 1867, por lo que existen momentos en los que se enfrentan personajes que nacieron libres con aquellos que fueron esclavos toda su juventud. Una aportación significativa para la serie, ya que nos dejan ver ambos puntos de vista de generaciones no sólo diferentes en edad sino en condiciones de independencia, cualidad que diferencia significativamente el pensamiento y el actuar de los individuos.

Además de reflejar la constante lucha contra el racismo vivido en U.S.A en el siglo XX, se hace hincapié en la misoginia y la constante discriminación hacia las mujeres, pues se llega al punto en el que uno de los líderes negros le reclama a la protagonista que cómo piensa que los “blancos” los tomarán en serio si permiten que sus mujeres tomen la palabra en lugar de quedarse calladas como les corresponde. Así, C.J. Walker se convierte no solo en una figura contra la segregación racial sino también en un ícono feminista que empodera a las mujeres de color al hacerlas económicamente independientes.

Respecto a esto último, la protagonista es una mujer fuerte que, pese a los difíciles y traumáticos momentos que ha pasado en su vida, tiene una clara idea de qué es lo que quiere y cómo puede conseguirlo, aún si eso significa poner de cabeza la sociedad en la que vive y tirar a la basura todos los estereotipos tanto de su raza como de su género. Gracias a lo anterior, vemos su paso de ser ama de casa, una esposa que satisface a su marido, a una empresaria temeraria dispuesta a arriesgarlo todo con tal de conseguir más, sin necesidad de que un hombre la respalde. 

Bueno, hasta el momento se ha hablado de problemas que, por desgracia, aún están latentes en nuestra sociedad, pero falta uno más. Como te podrás imaginar, además de cuestiones de negocios, en las que vemos peleas con productos similares por ganar terreno y conseguir más clientas (incluyendo el hecho de hacer trampa y “pelear sucio”), también se nos presenta la constante presión a la que se ve sometida el género femenino por los cánones de belleza. 

De esta forma, Walker tiene que pasar por un proceso de autovaloración en el que debe aprender a sentirse “bonita” tal cual es, al tiempo en el que todos los demás le reafirman una y otra vez el tipo de mujer que se desea ver en los anuncios: una modelo de belleza “perfecta” en la que todas desean convertirse, pero que jamás lograran ser y con la que todo hombre sueña. 

Dentro de este estereotipo está, irónicamente, el tono de piel, pues entre más claro sea se percibe como más hermosa la mujer (o al menos se piensa que tiene las cosas más fáciles), razón por la que Annie Malone es considerada como una de las más bellas dentro de la historia, pues su condición de mulata (hija de una persona de raza blanca y otra de raza negra) la dotó de una piel morena en comparación con la protagonista que tiene ascendencia negra.

SELF MADE también abarca otros temas controversiales para la época y que a día de hoy todavía hacen ruido para algunas personas, pero no se los diré con el objetivo de que se animen a ver esta miniserie y se adentren a su mundo, pues considero que vale la pena.

A opinión personal, creo que las situaciones mostradas fueron correctamente ejecutadas, empero me hubiera gustado que algunos eventos se desarrollarán un poco más debido a que se suelen dar saltos de tiempo muy prolongados, aunque por la corta duración del proyecto esto no fue posible. No obstante, creo que falto resaltar un elemento esencial: el nombre de la protagonista, pues C.J. Walker proviene de Charles James Walker, esposo de la empresaria, más no se especifica que se llamaba Sarah Breedlove.

Se testigo de un ejemplo de empoderamiento femenino que cambió la historia de los negocios para siempre y que abrió un camino para las mujeres en el terreno de la belleza capilar. Si aún tienes dudas sobre si verla o no, aquí te dejo el tráiler para te ayude a tomar una decisión. 

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