Dos mundos, dos caras de la misma moneda

Mira a tu alrededor, aprecia cada cosa que te rodea, las plantas, los objetos, los animales y las personas. Dime ¿te has puesto a pensar si todo aquello que ves es realmente único en el mundo? qué pensarías si te dijera que, en realidad, existe un mundo ligado al nuestro, una dimensión con la que algunas personas poseen vidas vinculadas y donde solo unos pocos elegidos pueden viajar entre ambos planos.

Esa es la premisa de nuestro tema de hoy, Ni no Kuni, una película animada de Netflix dirigida por Yoshiyuki Momose y escrita por Akihiro Hino. Por si no lo sabías, esta cinta se basa en el videojuego de rol (RPG) con el mismo nombre, desarrollado por la empresa japonesa Level-5.

La historia nos cuenta las aventuras de Yusuke Ninomiya y Haruto Ichihara, dos estudiantes de secundaria, quienes han sido amigos desde su infancia y cuyo interés amoroso es el mismo: Kotona Takashina, una chica de pelo castaño que asiste a la misma escuela que nuestros protagonistas.

Aunque los tres amigos tratan de pasar el mayor tiempo posible juntos, la condición de Yuu (diminutivo por el que le llaman), quien está en silla de ruedas, le impide seguir el paso, situación que provoca que decida retirarse o mantenerse al margen. Un día, Kotona es atacada por un extraño y ambos chicos, los cuales fueron en su ayuda, se ven involucrados en un accidente que, mágicamente, los telestrasportará a un mundo nuevo: Ni no Kuni.

Este nuevo universo es habitado por todo tipo de criaturas, desde humanos comunes hasta animales antropomórficos, seres de otras razas y magos, cuyo pueblo forma parte de un reino en guerra con los Bandera Negra, una organización bajo el mando del general Galeroth Felgrimm, que quiere derrocar el rey Fidelius Astriuma.

Aquí, Yuu posee la habilidad de caminar y destreza en las actividades físicas, lo que les hace suponer que el nuevo mundo puede curar las heridas. No obstante, Kotona ha desaparecido y ahora los protagonistas emprenderán una búsqueda para salvar a su amiga, pero en el camino se encontrarán con diferentes situaciones que les ayudarán a entender cómo las dos dimensiones coexisten y cómo están vinculadas, pues una acción en Ni no Kuni repercute en su universo original y viceversa.

A opinión general, considero que es una buena producción cinematográfica, ideal para pasar el rato y cuya historia es, en primera instancia, atrayente. Sin embargo, admito que posee diversos fallos que bajan su atractivo; uno de ellos es la velocidad de la historia, debido a que 1 hora y 46 minutos no fueron suficientes para desarrollar la trama, lo que provoca que los protagonistas sean demasiado impulsivos y se presenten diversas situaciones en poco tiempo. 

Debido a lo anterior, tampoco considero que los personajes tengan un progreso significativo, sino que se les dota de habilidades o sentimientos necesarios para las escenas. Sin embargo, no se ve que tengan un trasfondo, una explicación más allá que te haga simpatizar con los personajes, especialmente, en lo personal, con Haru, a quien consideré demasiado explosivo e irracional, contrario a Yuu. 

Este manejo del tiempo, como podrás ver, es el principal problema en la película, puesto que de él dependen todos los demás elementos. Así mismo, como consecuencia de que los protagonistas viajan constantemente, no puedes disfrutar de un mundo en concreto, ya que considero que la dimensión mágica tenía muchas más características para explotar que simplemente fueron ignoradas.

Así mismo, el filme me dejo muchas dudas, ya que no explican diversas situaciones que tienen un impacto directo en la trama, como por ejemplo ¿Quién era el anciano que aparece al inicio? Este es un personaje cuyo pasado deberían explicar.

Te comento que no sabía que esta película se había basado en un videojuego, por lo que busqué el producto original y, si tú lo conoces, coincidirás conmigo en que ambos proyectos son muy diferentes, debido a que el filme únicamente tomó el mundo mágico y algunas de sus características para contar una historia completamente nueva, pero de una manera muy superficial. 

Por el contrario, el RPG se centra en Olliver, un niño de 13 años cuya madre, Alli, muere en un accidente. Después de llorar desconsoladamente por su pérdida, su peluche que le regalo su mamá cobra vida y se convierte en un duende llamado Drippy, quien, según explica, ha salido de su encantamiento y conoce una forma de ayudarlo.

El ayudante mágico le da al protagonista un libro mágico que le permite viajar a Ni no Kuni, realidad en la que gana poderes mágicos y donde deberá derrotar a Shadar, un brujo malvado que quiere destruir esa tierra, además de buscar una manera de revivir a su madre. 

Si quieres ver el tráiler del videojuego, aquí te dejamos el promocional que se utilizó para sacar a la venta una versión mejorada del juego original, titulado Ni no Kuni: Wrath of the White Witch, el cual se lanzó en Japón en noviembre de 2011.

Tal disonancia entre el videojuego y la película ha sido la causante de un gran número de críticas por parte de los fans, al grado de que el público japonés clasificó a la cinta animada como un proyecto “sin vida”, con una recaudación de 140 millones de yenes en taquilla, menos de la mitad de lo que le fue invertido. 

En lo personal, no he jugado el RPG pero su trama y escenarios de batalla, además de la combinación de la popular animación de Studio Ghibli para contar el desarrollo de la historia, hizo que me llamará mucho más la atención que la película distribuida por Warner Bros.

No obstante, como mencioné, si quieres ver un filme para distraerte, es una opción viable, y si no tienes parámetros de comparación con el videojuego, puedes disfrutar más de la obra. Aunque eso no significa que la cinta no tenga problemas en su guión, puesto que ya expresé algunos de los fallos que encontré.

Eso sí, respecto al arte, me gustó que se apegara a un estilo más clásico y no optarán por una animación en 3D. Como mencione, el RPG está diseñado por Studio Ghibli, por lo que el filme crea dibujos basados en el estilo de Hayao Miyazaki. Además, el director Yoshiyuki Momose también trabajó en El viaje de Chihiro y La Princesa Mononoke, lo que hace evidente la inspiración para el diseño de la película, aunque el estudio nipón no tenga una relación directa con la cinta animada.

Entonces, no es de extrañar que, en mi percepción, Yuu tenga un gran parecido a Howl de El increíble castillo vagabundo. Si no me crees, aquí te dejo dos imágenes para que puedas compararlos:

Te invito a que veas Ni no Kuni y formes una opinión propia sobre esta película animada. Si eres fan del anime, no puede quedar fuera de tu catálogo, y, aunque no lo seas, te propongo que la mires, pues es una película sobre amor adolescente con un toque mágico. 

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